El miedo en los niños
La infancia ha sido siempre un tiempo de miedos. El territorio de los niños es un lugar sitiado: además de los temores innatos, el crío recibe todos aquellos que los mayores queremos trasmitirle. A veces, los miedos que introducimos en los niños son aquellos que nosotros mismos tenemos: el miedo a la muerte, a las enfermedades, a las personas diferentes...
Otras veces, contaminamos temores a los niños para poner en práctica una técnica eficaz pero dañina: crear seres monstruosos que les den miedo. Estos seres representan para el chaval amenazas indefinidas, y los padres las utilizan para transmitir normas sin necesidad de justificarlas. Cuando no podemos explicar a un niño por qué no puede hacer una cosa, inventamos un coco malo que le atemorice si lo intenta.
Asustar es la técnica más socorrida para aquellos momentos en que andamos escasos de argumentos. Han sido muchas las personas que han sido introducidas en la cultura del miedo por culpa de esta táctica. Les han hablado de hombres del saco, de animales de rapiña y del sacauntos. Y cuando han sido mayores, han seguido teniendo miedo. Han sustituido los monstruos infantiles por otros......Y han seguido teniendo miedo.
A.D.
Otras veces, contaminamos temores a los niños para poner en práctica una técnica eficaz pero dañina: crear seres monstruosos que les den miedo. Estos seres representan para el chaval amenazas indefinidas, y los padres las utilizan para transmitir normas sin necesidad de justificarlas. Cuando no podemos explicar a un niño por qué no puede hacer una cosa, inventamos un coco malo que le atemorice si lo intenta.
Asustar es la técnica más socorrida para aquellos momentos en que andamos escasos de argumentos. Han sido muchas las personas que han sido introducidas en la cultura del miedo por culpa de esta táctica. Les han hablado de hombres del saco, de animales de rapiña y del sacauntos. Y cuando han sido mayores, han seguido teniendo miedo. Han sustituido los monstruos infantiles por otros......Y han seguido teniendo miedo.
A.D.
0 comentarios